9.12.06

Las Fiestas, un peligro para compradores compulsivos

Para algunos, el fin de año no implica alegría y hasta puede convertirse en algo tortuoso. Si bien sufren todo el año la necesidad de gastar, la abrumadora publicidad puede llevarlos a una recaída.
Las personas que sufren de la imperiosa necesidad de comprar y gastar son los denominados compradores compulsivos. Para ellos, este período del año en que hacer regalos parece ser la premisa, puede convertirse en una tortura.
El doctor Lorrin Koran es profesor emérito de psiquiatría y ciencias de la conducta de la Universidad de Stanford y un gran estudioso del tema. Éste destaca que "los compradores compulsivos sufren todo el año", aunque asegura “algunos hallan que estos días de fiesta, marcados por el énfasis publicitario, la compra de regalos y la supuesta alegría por adquirir bienes materiales, es más difícil que el resto del año".
Para los expertos, la compra compulsiva debería clasificarse como un trastorno mental y ser incluida en el manual para tratamiento psiquiátrico y psicológico usado en todo el mundo. Un estudio revela que de más de 2.500 adultos relevados, un 6 por ciento de las mujeres y el 5,5 por ciento de los hombres son compradores compulsivos.
Comprar de manera frecuente artículos no necesarios y que no se pueden costear, comprar en exceso y objetos por los que después no muestra ningún interés, o presentar un comportamiento consumista que le ocasione problemas con su familia, trabajo o finanzas, serían (según Koran) algunos signos de alarma.
Así, durante la época festiva, esos deseos imperiosos de comprar son más difíciles de ignorar. "Las personas pueden sentirse obligadas a obsequiar regalos", señala Koran. En ese sentido, April Lane Benson, una psicóloga privada en la ciudad de Nueva York, agrega que "la gente cree que lo que gastan se correlaciona con cuánto quieren a los demás". Una actitud materialista más una baja autoestima pueden alimentar la tendencia de comprar en exceso, explica Benson.
Algunas sugerencias
*Hacer planes por anticipado, sobre cómo evitar comprar de manera compulsiva en estos días festivos.
*Si siente el deseo imperioso de comprar, pregúntese por qué lo tiene. "¿Qué es lo que necesita?" y si hay algo que usted pueda hacer por alguien (en lugar de pretender “taparlo” con un regalo).
*Mantener un registro de los desencadenantes que le hacen comprar de manera compulsiva. Por ejemplo, si va de compras cuando se siente bajo de ánimo, desarrollar un plan alternativo, algo que le haga sentir mejor sin comprar (podría ser un programa de ejercicios, leer un libro o tomar un baño de tina con burbujas).
*Ir de compras con un amigo o familiar de confianza que estén instruidos para controlar sus compras compulsivas.
*Tener en cuenta que lo importante es la intención y no el tamaño del regalo.