25.12.06

Los regalos de Navidad de la antimafia italiana

Los productos de las tierras confiscadas a la mafia han encontrado su público en la víspera de Navidad en una nueva tienda de Roma, desde el vino blanco, ya agotado, hasta las pocas botellas que quedaban de aceite de oliva, explican los responsables de la asociación Libera y sus clientes.
"Los sabores de la legalidad" se pueden comprar en el corazón de la capital italiana, en un pequeño local puesto gratuitamente a disposición de la asociación anti mafia Libera por la administración provincial de Roma.
Miel perfumada con mil flores, vino blanco seco, aceite de oliva virgen, pastas, garbanzos, berenjenas al aceite o zumos de tomate provienen de la agricultura biológica de estas tierras del sur de Italia y se venden por unidad o en sacos de 15, 25 y 40 euros.
Las tierras confiscadas por la justicia a los jefes mafiosos han sido entregadas a los ayuntamientos, que a su vez han confiado la explotación a las cooperativas o asociaciones de jóvenes en dificultad, sobre todo ex toxicómanos.
"Lo que me gusta del proyecto es su aspecto social, y el hecho de que los productos hayan sido confiscados a la mafia, todavía es mejor", se congratula Francesco Braghetta, un policía romano que se va con los brazos cargados de paquetes. "Pero lo que sería verdaderamente eficaz sería decomisar el dinero de la mafia que está en los bancos italianos y el extranjero", afirma el policía.
La ley de 1996 sobre el uso social de los bienes confiscados a la mafia ha privado, en todo caso, al crimen organizado de 3.000 propiedades en diez años por un valor de más de 300 millones de euros.
Entre las tierras confiscadas se destacan las que pertenecían al jefe de la mafia, Toto Riina, detenido en 1993.
Los motivos de la compra varían de un cliente a otro. Giovanna, que se ocupa de la formación permanente, quiere dar a conocer Libera a sus amigos. "Doy mucha importancia a la legalidad. Fui educada en ese espíritu e intento hacer valer el principio en mi trabajo", destaca la joven en el momento de comprar las últimas botellas de vino blanco a 5 euros cada una.
Para Francesca, que trabaja en una compañía de seguros, "comprar los regalos de Navidad aquí es un acto cívico". "Hay que promover la limpieza de Sicilia", afirma esta joven que pasa sus vacaciones cada año en esa isla, que adora.
Por su parte, Anna, profesora jubilada de italiano, aprueba "la idea de que, a una estructura jerárquica de la mafia, responda una cooperativa, un modelo de sociedad que es la antítesis de la mafia".
El vino blanco ha sido bautizado con el nombre del sindicalista Placido Rizzotto, secuestrado y asesinado por la mafia en 1948 en Corleone, Sicilia, porque defendió la ocupación de tierras por parte de los campesinos.
El vino tinto se llama Los 100 Pasos, inspirado en el título de una película sobre Peppino Impastato, hijo de un mafioso de Palermo que luchó en contra del crimen organizado antes de ser asesinado en 1978 a la edad de 30 años.
En vísperas de las fiestas, la tienda ha tenido una facturación de unos 1.000 euros diarios. "Es una buena manera de hacer comprender que se puede luchar contra la mafia utilizando medios que no son la represión", destaca Miro Barbaro, uno de los responsables de Libera, una asociación fundada el año 1995 y que espera abrir otras tiendas similares en Italia.